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Antes de contarte esta bonita leyenda – que quizá no conozcas – permíteme un inciso, para volver una vez más, sobre esa célebre frase de Coco Chanel:

“El buen diseño perdura.”

Cuando un diseñador consigue imprimir calidad en sus creaciones, estas adquieren carácter intemporal, sobreviviendo a los caprichos de modas efímeras.

 

Leyenda Inca sobre la hoja de  coca:

Cuando los conquistadores españoles llegaron a America, a orillas del lago Titicaca decidieron apoderarse de los tesoros del Templo de la Isla del Sol.

El anciano que los custodiaba logró huir con ellos y arrojarlos en las profundidades del agua, y de ese modo impedir que cayeran en manos de los conquistadores.

El anciano fue capturado y torturado cruelmente, hasta que ya agonizante, se quedo dormido. En sus sueños apareció el Dios del Sol que le decía “he venido a recompensarte por el celo con que has custodiado mis tesoros sagrados. Pídeme lo que desees.”

El anciano le pidió la redención de su raza y la expulsión de los invasores. A lo que el Dios respondió que aquello ya no era posible. Entonces el anciano le suplicó que le concediese un remedio que ayudara a su pueblo a soportar la esclavitud y a aliviar las penurias, algo que no fuera riqueza para que la codicia del invasor no pudiese arrebatárselo. 

El Dios le dijo “mira a tu alrededor y fíjate en esos arbustos de hojas verdes y ovaladas que he hecho brotar. Di a los tuyos que los cultiven, que sin lastimar sus tallos arranquen sus hojas, y después de secarlas, las mastiquen. Con ellas olvidarán las penas y las fatigas, su jugo será el mejor remedio para las tristezas y el cansancio, un bálsamo para sus sufrimientos.” A continuación añadió “pero si el hombre blanco se atreviera a utilizarla, le sucederá lo contrario; para él será el más repugnante de todos los vicios. Esta planta sagrada es el legado que os dejo, di a tu pueblo que cuide que no se extinga y haga buen uso de ella.”

El anciano regresó a su casa, y reunió a sus hermanos para contarles la visión que había tenido. Después se acostó en su lecho, reclino la cabeza y murió.

 

“Quechua”  ya está disponible en mi Tienda Online. Es una pieza única; exclusiva e irrepetible! y aunque no me guste decirlo (y aún menos reconocerlo), vale más de lo que cuesta.

Toda la información; descripción, más fotos y precio, solo con pinchar en el enlace que te he dejado sobre estas líneas, y a pie de texto.

Espero que te guste.

Muchas gracias.

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